El nuevo currículo de Educación Infantil: Buscando a The Boss Baby

El día 2 de febrero de 2022 se publicó en el BOE el Real Decreto 95/2022, por el que se establece la nueva ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Infantil.  

Como en toda ley educativa, decreto, orden y hasta circular que se precie, se hace constar, desde el principio, que su objetivo es adaptar el sistema a “los retos y desafíos” (y aquí se puede continuar con un amplio abanico de posibilidades… del s. XXI, de “la sociedad del conocimiento”, de “las tecnologías de la comunicación”, de “la globalización económica”, de “la competitividad”, etc.).

Uno de los cambios más significativos en ese intento, para que la Educación Infantil (desde el nacimiento hasta los seis años) responda a los “retos y desafíos” del s. XXI, es el establecimiento de Competencias en el Currículum Oficial (o Currículum Básico o Decreto de Enseñanzas Mínimas), definiéndose, desde el mismo Decreto, el concepto de Competencia como: “desempeños que se consideran imprescindibles para que el alumnado pueda progresar con garantías de éxito en su itinerario formativo, y afrontar los principales retos y desafíos globales y locales”.

Lo cierto es que cualquiera, yo mismo, en mi ingenuidad e ignorancia, podría hacerse la siguiente pregunta: si una Competencia es imprescindible para el progreso del niño o niña en su formación y para afrontar los principales “retos y desafíos” (¡cómo no!) globales y locales… ¿por qué la Educación Infantil no es obligatoria y gratuita?, ¿no genera desigualdad que, por ejemplo, un nene o nena de dos años esté preparándose para enfrentarse con éxito a los retos y desafíos globales y locales por el hecho de ir a la Escuela Infantil, frente a ese otro nene que se queda en casa?, ¿no era esa la razón –la no obligatoriedad- por la que no se habían contemplado hasta ahora, como parte del currículum de Infantil, las Competencias?, ¿qué ha cambiado?

Sin embargo, las dudas se transforman en estupor cuando uno lee, en el Anexo I del Real Decreto, las llamadas Competencias Clave de la Educación Infantil:

– Competencia en comunicación lingüística.

– Competencia plurilingüe.

– Competencia matemática y competencia en ciencia, tecnología e ingeniería.

– Competencia digital.

– Competencia personal, social y de aprender a aprender.

– Competencia ciudadana.

– Competencia emprendedora.

– Competencia en conciencia y expresión culturales.

Lo cierto es que si quien ha diseñado el Currículum Oficial de Educación Infantil tenía, entre otros, el encargo de adaptar el lenguaje del mismo a los “retos y desafíos” del neoliberalismo, la productividad y la competitividad económica, así como a los requerimientos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​) lo ha hecho de forma eficaz y precisa.

Especialmente cuando introduce, casi sin darnos cuenta, sin nombrarla explícitamente, la llamada “educación STEM” (Science, Technology, Engineering & Mathematics ) en el tramo educativo que va desde el nacimiento hasta los seis años, y, por supuesto, cuando sin ningún tipo de pudor se plantea como Competencia Clave la “Competencia emprendedora”, competencia que en otros tramos del sistema educativo se denomina “Iniciativa y espíritu emprendedor”, y que entre los conocimientos que requiere el desempeño de la Iniciativa y espíritu emprendedor, se incluye

la capacidad de reconocer las oportunidades existentes para las actividades personales, profesionales y comerciales. También incluye aspectos de mayor amplitud que proporcionan el contexto en el que las personas viven y trabajan, tales como la comprensión de las líneas generales que rigen el funcionamiento de las sociedades y las organizaciones sindicales y empresariales, así como las económicas y financieras; la organización y los procesos empresariales; el diseño y la implementación de un plan (la gestión de recursos humanos y/o financieros); así como la postura ética de las organizaciones y el conocimiento de cómo estas pueden ser un impulso positivo.

Ugh, why'd they make a cartoon movie about Trump while we're still fighting him? Image shows a billboard for the film Boss Baby.
by paulidin is marked with CC BY-NC-SA 2.0.

Como no parece que un niño o niña en edad de Educación Infantil disponga de las capacidades para “desempeñarse” en tales menesteres, los redactores del Real Decreto hacen un meritorio ejercicio de reinterpretación, ofreciendo un novedoso significado de “Competencia emprendedora” cuando lo refieren a la etapa de Educación Infantil, introduciendo en la descripción de dicha competencia un conjunto de posibles prácticas en el aula que, hasta el momento, las habíamos denominado como enseñanza activa: estimular la curiosidad, la iniciativa, la imaginación y la disposición a indagar y a crear, potenciar la autonomía, materializar las ideas personales o colectivas… En fin, todo eso que se venía trabajando en muchas aulas y escuelas, eso que pensábamos que era creer en lo que Malaguzzi denominaba “el niño rico” (rico en lenguajes, en experiencias, en capacidades, en curiosidad, en preguntas y respuestas…), eso que significaba creer en las potencialidades del niño o la niña como persona y como ser social… todo eso, ahora resulta que según el Real Decreto se llama ni más ni menos que Competencia Emprendedora… si Montessori levantara la cabeza…

Dino Salinas

Bernardino.Salinas@uv.es

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